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Un año más

Podemos decir que es el final. Podemos querer la suerte apagar. Y desear que los conflictos desaparezcan sin más pero la verdad es: que realmente se hace imposible no desear soportar y experimentar cada día una nueva oportunidad. Porque gracias a todos es que puedo seguir. Cualquiera que lea, que piense y que escriba es un profeta, una obra y un amigo. Cualquiera que escuche permite existir las ideas que se crean sin siquiera saber Hoy, por qué deben ser mi agradecimiento y mi coro para continuar sorprendiendo, creciendo, aprendiendo... A servir. Pronto habrá más, y este muro caerá. Pronto saldrá una obra completa, llena de velas, de chistes, de cremas, de colores, sentimientos, amores... Y golpes a la sociedad que resite cambiar pero no el innovar.

Es difícil para mí

Es difícil para mí mirarte de recuerdo. Imaginarte o pensarte es formar un conflicto interno con lo que deseo y he decidido ser, con lo que deseo y alguna vez soñé. Es difícil para mí soportar vivir sin sueños. Porque es difícil entender todo lo que comprendo de un mundo al que aún no pertenezco. Pero lo sufro desde hace años. Pero lo imagino desde hace tiempo. Lo entiendo, lo conozco, yo sé cómo será y por eso huyo esperando la soledad, que traería de vuelta toda paz y acabaría con tu encanto. Es difícil para mí interesarme en tu cuerpo. No es lo que veo, no es lo que pienso, al sentirme enamorado. Tampoco es lo que excluyo, sólo es un contenedor de tus ideas y sentimientos de tu historia y tus tormentos tu alegría y tus defectos. El cuerpo sólo es una frágil vestimenta de recuerdos. Que contemplo como imagen para saber de quién fui hechizado. Es difícil para mí tolerar colmadas voces de esencias que hieden a distancia. Y pensam...

Promesas II

Podré haber vivido cien años, leído mil libros, escrito mil versos. Podré haber aprendido de todo, conocido personas, muchas personas, pequeñas y grandes, grandiosas o insignificantes. Podré cambiar mi estilo, mis hábitos, mi ubicación o mi vida. Pero nunca podré olvidar. Nunca olvidaré ese tono, ese color, esa sonrisa. Tu mirada, inefablemente armoniosa, que conecta siempre la prosa, la prosa más profunda de mi ser, que significa tanto y a la vez no sé, no lo entiendo, no lo veo, sólo existe en ciudades de papel. (El significado de cada detalle) Ciudades que almacenan todos los poemas que he escrito gracias a ti. Nunca podré olvidar. Cada momento sintiéndome rendido a tus pies me hacía reflexionar sobre cuál efigie eres para mí. Prometo no olvidarte, Poesía. Otra vez recuerdo cuanto valor le otorgas a las rimas. (¡Cuánto color, cuánta energía!) Cuánto también enseñas de la vida; porque lo bello no siempre es melodí...

Promesas I

Aunque nos vistamos de fuego, y la vida sea un juego. Aunque el fin nos llegue, y nos nutra y nos tiente, a negar ser moradores abnegados. Por salvar a otros seres que no saben ni vivir, ni respirar, ni amar, ni soñar, ni morir, de verdad. Aunque vistamos con fuego y se quemen los miedos. Nos limpiemos de dentro y nazca otro ser, más puro, más noble, más bello ser. Seguiremos amando la misma tez, a la misma persona que nos costó creer que con el pasar del viento y del tiempo sería un coprotagonista de nuestra historia. Tan mágica, tan ilusionada, pero real historia. Aunque nos vistamos de blanco, de púrpura, de negro... Nada cambiaría lo que siento. Porque lo que nace desde el alma se crea en el mundo y nunca muere.

Dime que harías.

—¿Que harías tu si hoy yo muero?