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Mostrando las entradas con la etiqueta amor

Se llama poesía

Se llama Poesía quien inspira amor. Se llama Poesía quien fue la creación. Se llama Poesía el color del destino que comprende un sonido atenuado al calor que emana la vida que sublima un don. Poesía, una rima. Poesía, un mensaje. Poesía, un pasaje por multiversos contados que olvidan la lira que olvidan cantar. Poesía es ahora profundidad que se culpa, que se espera, se sumerge en libertad y vuelve retornando como mil versos más que algún poeta enamorado traducirá cual lema extraño susurrado a su alma en paz. Poesía, sea la vida. La historia en desventura. Poesía, sea una vida. Una historia entre la bruma que es un día luna y otra noche es sol. Poesía, sea temperatura. Cambios con premura de color y de estación. A veces brilla y vive otras nace y es. A veces sobrevive, lucha y lucha en trascender. Y cuando no resiste pie...

Demente de ideas

Demente de sueños. Demente completo. Demente por esforzarme en acercarme a sólo un pensamiento. Demente por ver más allá de las cosas que son pero no son juego y realidad. Demente por pensar mil veces cómo podría ser la vida si tu fueses poesía. Yo un poeta cuerdo. Mis deseos, una obra más. ¡Oh! Quizá también sería Demente por hacer de todo sin saber que de algún modo alguien logre causar risa, alegría, pánico, sin prisa de volver a dar vueltas por la vida. Demente me dirías, quizá también, pero no así… Más bien: de mente, abierta o cerrada, doble o trifásica, de época o de poca pasada o recordada. Que podrá ser no tan grande sino en pocas palabras, un desastre que crece y crece; se expande hasta acabar logrando con ese nadie que es un poco más que yo. Demente podre estar y mente seguir teniendo. Loco podre ser y aún seguir que...

Favor favores...

Favor favores para pasar pesares Saint Sias Hay sucesos dolorosos, fúnebres elogios, sonrisas opacadas, saludos de sintonía; intercambio de pesares, que nos conectan a lo más sencillo como seres humanos. Y a lo más sensible como obradores y como seres amantes. Porque, al fin y al cabo, todos amamos de alguna forma a cada ser. Todos odiamos, guardamos rencor, y sí, bien envidiamos, mentimos y dañamos; ofendiendo a otros, y a nuestra propia presencia... Pero eso es porque somos sensibles, racionales, y porque amamos y vivimos en búsqueda de una felicidad amena y sincera. Todos en esta vida caminamos sobre millares de agujas, algunas oxidadas, algunas envenenadas, algunas... quizá antídoto de recientes males. O quizá, estaca que penetra hasta lo más profundo,   y que nos obliga a descubrir, e incluso destruir, las más acomplejadas muestras de que somos un enorme conjunto de: percepciones, sensaciones, recuerdos, memorias, imágenes, gustos, caracteres y hasta imitaciones....

Confía en ti

No veas, no sientas, no finjas; confía en ti. No quieras, no intentes, no pruebes; confía en ti. No pierdas, no temas, no te arrepientas, confía en ti, y Lograras crecer Lograras sentir Lograras vivir amando ser tú. Cree y aprende del valor de tus acciones. Reconoce los roles de cada persona que a tu vida compone. Confirma la gracia de vivir sin temor; accionando mecanismos de complementación. Es así, lo que pensamos, y nos hace actuar. Es así, como pensamos: que todo nos permite actuar, nos motiva y limita a decidir de verdad. Confía en que tu sabes lo que no sabe nadie, es la verdad, y eres honesto; un ser que brilla bajo su propio universo que está lleno de ideas, libertad, compañía, sobre todo, intensa alegría de conocernos completos. Sigue tus pasos, tu futuro soñado permanece concreto, míralo a lo lejos. Acércate a él. El destino es un hilo, entrelaza consejos, convierte los s...