El valor de tus defectos
No me canso de pensar que los humanos nos enamoramos es de los defectos. Lo perfecto es irreal, imposible, más no invisible, pero, de todas formas falso. O más bien, artificial, como mayoría de obras y manufacturas de hombres y mujeres, envueltas en el papel de gozar de la creación. Esa que desperdician puliéndola, en vez de aceptándola, y amándola, por ser natural. Así como se podrá notar, el sentimiento es orgánico; la perfección, sí, es sorprendente, pero nunca es o será perfectamente perfecta. En cambio, esa elegancia que porta toda planta, todo animal, todo organismo; ser vivo, es profunda y deslumbrante. Genera interés, provoca, e inspira más arte orgánico, natural, de belleza pura. Y es esa pura belleza de la cual nos fijamos, la cual encontramos y guardamos en nuestros corazones encantados. Gestos, frases, voz, acciones; arte. Nada más, nada menos; sólo arte. Sean expresiones, manifestaciones, es el arte siempre prominente. Es lo que engancha, destruye recre...