Un año más
Podemos decir que es el final. Podemos querer la suerte apagar. Y desear que los conflictos desaparezcan sin más pero la verdad es: que realmente se hace imposible no desear soportar y experimentar cada día una nueva oportunidad. Porque gracias a todos es que puedo seguir. Cualquiera que lea, que piense y que escriba es un profeta, una obra y un amigo. Cualquiera que escuche permite existir las ideas que se crean sin siquiera saber Hoy, por qué deben ser mi agradecimiento y mi coro para continuar sorprendiendo, creciendo, aprendiendo... A servir. Pronto habrá más, y este muro caerá. Pronto saldrá una obra completa, llena de velas, de chistes, de cremas, de colores, sentimientos, amores... Y golpes a la sociedad que resite cambiar pero no el innovar.