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Mostrando las entradas con la etiqueta Pensamientos

No estoy listo

Hay cosas que pensamos desde pequeños, sin saber, sin entender, sin conocer; inconscientemente. Y es que lo desconocido sabe más de nosotros mismos, incluso más que nuestro propio cuerpo, que habla sin preguntarnos, y que nos lee sin vernos. Y es un hecho, que aún hay cosas que todavía pienso, y que quizá alguna vez, reitero, pensaste sin saberlo. Poco a poco empezamos a conocernos, tras jornadas de creación, tras sesiones de entrenamiento serio; rutinas de pensamientos, discusiones y tropiezos, que hacemos mientras crecemos y dejamos de ser tan pequeños. En eso, ocurre que miramos al futuro, le decimos hola, nos acercamos, para volver al presente y actuar como siempre hacemos. Nos enseñan en esos momentos, que podemos inventar nuestros sueños, que podemos inventar conocernos, y que podemos intentar ser leales a lo incierto, lo temporal, lo momentáneo que suelen ser los ideales de esos tiempos. Yo considero que no estoy listo para muchas cosas, pero ¡vaya!, que haría falta ...

Quisiera

Quisiera ser ciego para así no verle la cara a los demás. Quisiera ser mudo para lograr que entiendan lo que es hablar. Quisiera ser sordo para por fin percibir la soledad. Tanto desconozco de mí mismo me evado componiendo complejos acertijos que al final se resuelven solo cuando descanso y rimo oportunamente hallando una pizca de paz que carece de toques de paciencia. Quisiera ser un timo, parecer los fallecidos, que con toda suerte el justo día, el de su muerte, revelan todo así: el cómo fueron sus vidas. Quisiera detener el tiempo, ese que se vuelve incierto, pero sólo el lleno de lamentos, que dreno como letras que esconden mil escenas y van perdiendo la propia esencia que cubría el arte mío. Quisiera estar ya muerto; porque el destino es un cortejo, pelea con la vida luego la desanima y pago yo… ¡Esa será mi bendición! —Dicho con un tono oscuro— (Que es el del poema) Hecho que no me llena de sa...

Dulce pensar

Hay veces en las que se siente como si faltara una palabra más en nuestras vidas. Como si el viento acariciara nuestras heridas. Y nos dejara pensando, en seres que no fuimos por temor a hacernos daño, por hacer a los demás. La naturaleza es sabia. El aire que fluye por todos lados transporta la experiencia de miles de años. Nos dice qué nos ha pasado y nos hace creer que estamos vivos. Sólo cuando pensamos en lo osado que es el tiempo de llamarnos y decirnos que nos hemos quedado estancados. Siempre es tiempo de volver a comenzar. Hagámoslo otra vez Pensemos en ganar. En creer que no hace falta saber qué querer y qué desear cuando perdemos algo y nos duele. Tener que pensar en lo feliz que fuimos cuando aún no sabíamos hablar. Y éramos felices, pues, no necesitabamos expresar nada para poder amar. 09/06/2017

Todos tenemos una historia que contar

¡Así es! Todos tenemos algo que contar, que enseñar, que tratar de relatar.

Desde cero.

Cada día un nuevo amanecer. No hace falta luz para ver el sol poner. Cada segundo es perfecto para parpadear, descansar por un segundo de ver la realidad. No nacimos listos. Nunca estamos listos, ni lo estaremos. Eso hace que cada momento sea perfecto para intentarlo. Abrir los ojos nuevamente, después de tanto tiempo descansando. Viviendo en un mundo de ensueños, dulces universos de antaño. Acostumbradonos a vivir sentimos sueño por pensar en el pasado. Ilusionamos los caminos, no nos detenemos de esperar y pensamos que es útil imaginarse prosperando. Sin siquiera ver abajo, a los pies, donde estamos parados. Es el presente eterno, el que fluye e influye en nuestras vidas. Una vez más parpadeamos, un segundo... Cada minuto... Las horas pasan y nada cambia.  Tememos a olvidar (A perder lo que tanto valoramos). No sabemos que el apego nos hace vivir tan limitados. Son elecciones de la vida: organizar, limpiar, borrar, formar. Cada día es perfecto para eso, ...