Quisiera
Quisiera ser ciego para así no verle la cara a los demás. Quisiera ser mudo para lograr que entiendan lo que es hablar. Quisiera ser sordo para por fin percibir la soledad. Tanto desconozco de mí mismo me evado componiendo complejos acertijos que al final se resuelven solo cuando descanso y rimo oportunamente hallando una pizca de paz que carece de toques de paciencia. Quisiera ser un timo, parecer los fallecidos, que con toda suerte el justo día, el de su muerte, revelan todo así: el cómo fueron sus vidas. Quisiera detener el tiempo, ese que se vuelve incierto, pero sólo el lleno de lamentos, que dreno como letras que esconden mil escenas y van perdiendo la propia esencia que cubría el arte mío. Quisiera estar ya muerto; porque el destino es un cortejo, pelea con la vida luego la desanima y pago yo… ¡Esa será mi bendición! —Dicho con un tono oscuro— (Que es el del poema) Hecho que no me llena de sa...